Una visita muy esperada

15.03.2026

El fin de semana del 14 y 15 de marzo el Obispo Alganza visitó las comunidades de Santiago de Compostela y Pontevedra.

El viaje se había aplazado desde el mes de enero pero, finalmente, el fin de semana del 14 y 15 de marzo el Obispo pudo visitar el Distrito Noroeste. En esta ocasión, para realizar Servicios Divinos en las comunidades de Santiago de Compostela y Pontevedra.

El sábado 14 se realizó el primer encuentro. El Servicio Divino tuvo lugar en un céntrico hotel de Santiago de Compostela, en el cual 24 fieles escucharon la prédica del responsable de la Iglesia Nueva Apostólica en España.

El Obispo utilizó la palabra bien conocida de Salmos 27:1 «Jehová es mi luz y mi salvación...», sobre la cual recalcó que la luz de Dios es la revelación, la orientación, la esperanza, la vida y la tarea que nos impulsa. Nuestro deseo es caminar hacia la luz, por pequeña que sea; así, lo comparó con una experiencia del pasado en la cual una diminuta luz lo guiaba en la oscuridad de la noche.

También destacó la enorme alegría que le había provocado ver a tantos fieles reunidos, ya que en su primera ocasión de visitar Santiago de Compostela, cuando la comunidad daba sus primeros pasos, los Servicios Divinos se realizaban en casa de una fiel familia y aún eran muy pocos los participantes. Pero, gracias al obrar de Dios y al empeño de los fieles y los ministerios locales, el desarrollo había sido notable. De todos modos destacó el Obispo que Dios no evalúa la cantidad, sino la predisposición. También colaboraron en el anuncio de la palabra la Diaconisa, el Pastor de Pontevedra y el Anciano del Distrito Noroeste. 

Tras el Servicio Divino se compartieron unos minutos de charla disentida junto a los presentes, donde se pudieron sentir momentos muy emotivos con las experiencias vividas de muchos de ellos. 

Finalmente, el Obispo se trasladó a Pontevedra porque en la mañana del domingo serviría allí con la palabra de 2ª Corintios 13:14 «La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros».

Estas son las palabras de bendición final en los Servicios Divinos de la Iglesia Nueva Apostólica y llamaba la atención de su significado tan importante porque es lo que acompaña al fiel creyente durante la semana y permite el desarrollo de lo escuchado. Para explicarlo, el Obispo empleó el ejemplo de un pequeño huerto del cual uno es responsable de hacer crecer lo que ha plantado, porque dispone de las semillas, las herramientas y Dios pone el sol para su desarrollo, pero el trabajo es de cada uno. También colaboró el Anciano de Distrito del Noroeste en la prédica, remarcando este pensamiento.

Antes de la celebración de la Santa Cena, fue adoptada una mujer de forma oficial en la comunidad para el acceso al pleno derecho de la bendición y la Santa Cena, con el propósito de recibir en un futuro próximo el don del Santo Sellamiento por la imposición de manos de un Apóstol viviente.

La violinista y el organista acompañaron musicalmente el acto.