Para el Servicio Divino en la comunidad de Valencia, el Obispo se basó en la palabra: «Yo soy la puerta; el que por mí entrare, será salvo; y entrará, y saldrá, y hallará pastos.» (Juan 10:9)
El Obispo mencionó que Jesucristo es "la" puerta. Es decir, que no es una puerta del montón o una puerta cualquiera, sino que es la puerta hacia Dios.
Esa puerta, mencionó el ministerio, tan solo puede ser abierta por cada uno de los fieles.
La aportación musical del coro, la orquesta y los niños, que cantaron una canción con maracas, dieron una gran alegría a la comunidad. En el altar también pudo colaborar en la prédica el Anciano de Distrito.
Al terminar, los jóvenes prepararon un desayuno para la comunidad y así pudieron compartir unos momentos junto al Obispo.