El Dirigente de Distrito utilizó el siguiente texto bíblico: «Mi socorro viene de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá el que guarda a Israel» (Salmos 121:2-4)
Se escuchó durante la predica y en relación a la lectura del texto que los jóvenes también se encuentran en un viaje hacia el futuro. A lo largo del camino habrá muchos peligros y amenazas. Sin embargo, hoy Dios nos quiere garantizar que nos protegerá y cuidará de estos peligros y dificultades con el fin de preservarnos para su reino.
¿Como son algunos de los peligros a los que nos encontrarnos?
El temor y la duda. Quizás ya no confiemos en el futuro y puede que también dudemos del sentido de la vida y del poder de Dios
¿Cómo podemos intentar recuperar la confianza en Él?
Juntando las manos en oración, confiamos en que la recuperación viene de Dios. Nos encomendamos en su omnipotencia, que nos mantiene a salvo, ya sea en nuestra evolución académica, en los desafíos profesionales, en las cuestiones relativas a nuestras relaciones o ante las acciones del maligno.
¿Por qué Dios nos cuida y protege?
Dios es nuestro Padre y, por eso, nos asistirá y protegerá. Él nos ama como progenitor; al igual que los niños dependen de sus padres y los padres cuidan y protegen a sus hijos.
Aquí en el mundo terrenal no tendremos a nuestros padres por siempre con nosotros. Sin embargo, nuestro Dios estará por siempre con nosotros y su deseo es que estemos con Él. Nuestro anhelo es servir y reinar con Él.
Tras el encuentro se juntaron en una comida de fraternidad fortaleciendo sus lazos de unión entre ellos y el Evangelio.