¡Menos es más!

17.09.2022

Tras un año sin verse, los responsables de la Comunicación volvieron a reunirse en la capital española. El 17 de septiembre estaba reservado para recibir las últimas noticias sobre la comunicación oficial dentro de la Iglesia Nueva Apostólica

En un mundo cada vez más digitalizado, no se puede subestimar la importancia de una buena comunicación. Para ello, la Iglesia Nueva Apostólica dispone de varios hermanos y hermanas en el país que se dedican precisamente a esta tarea. El 17 de septiembre, un total de 11 personas se reunieron en Madrid para atender al Seminario de Dirigentes de Comunicación de Distrito, y ponerse al día de las últimas novedades.


Como ya había pasado un año desde el último encuentro, se comenzó con un pequeño repaso de las actividades del año pasado, y con la presentación de los nuevos responsables. También se comprobó que todos pudieran hacer uso de las herramientas principales para hacer publicaciones en la página web oficial de la Iglesia: www.inaee.org


Algo que sigue siendo un tema de gran preocupación es la protección de datos y la difusión de imágenes. La Iglesia Nueva Apostólica hace todo lo que está de su mano para respetar la voluntad del individuo, pero no siempre puede controlar lo que sucede con las imágenes fuera del ámbito eclesiástico. Los participantes llegaron a la conclusión de que deben tomarse las precausiones necesarias previo a tomar imágenes, informar de que se tomarán fotos si se trata de actos dentro de la Iglesia, y aplicar el sentido común a la hora de difundir material gráfico.


Uno de los temas relativamente nuevos para la Iglesia es la comunicación a través de las redes sociales. Las noticias ofrecidas en la página web oficial son estáticas y no atraen a todas las edades por igual. Es ampliamente conocido que las nuevas generaciones se mueven cada vez más por las redes sociales. Para poder llegar a estos grupos, la Iglesia debe plantearse varias cosas:



  • ¿Qué redes utilizan los jóvenes? ¿Y los mayores?

  • ¿Cómo se puede presentar a la Iglesia en las redes sociales?

  • ¿Quién va a desarrollar este trabajo? ¿Se debe hacer a escala nacional?

  • ¿Deben involucrarse los jóvenes en esta tarea?


El último punto tratado durante la jornada fue la escritura. En el momento de redactar un texto debemos tener en cuenta quién es nuestro público. El mensaje tiene que ser claro, comprensible y concreto.


Un error que se comete a menudo es una redacción demasiado elaborada: frases interminables, floripondio innecesario, abuso de adjetivos: ¡Menos es más!


Una valiosa lección que da ánimo para seguir trabajando en esta hermosa tarea.