El sábado 30 de mayo, la comunidad de Murcia fue sede de un significativo encuentro que reunió a los ministerios del Distrito Sureste. En total, participaron doce ministerios, junto con el ayudante del Dirigente de Distrito, dos Pastores y una Diaconisa.
El Servicio Divino realizado por el Evangelista y Dirigente de Distrito se basó en el texto bíblico 2 Crónicas 31:21. «En todo cuanto emprendió en el servicio de la casa de Dios, de acuerdo con la ley y los mandamientos, buscó a su Dios, lo hizo de todo corazón y fue prosperado».
El mensaje se centró en la importancia de poner en práctica la enseñanza divina y depositar plena confianza en Cristo. Como ejemplo se presentó la figura del rey Ezequías, quien asumió su responsabilidad a los veinticinco años y, durante sus veintinueve años de reinado se dedicó firmemente a implementar la ley de Dios.
Ezequías invitó al pueblo a volver al Señor, restauró el templo para la celbración de los sacrificios, promovió la unidad de las tribus en la adoración y manifestó su amor al prójimo mediante la ayuda de los más necesitados. Su confianza en Dios, incluso en momentos de amenaza, dio testimonio de una fe firme que fue abundantemente bendecida.
Apartir de esta enseñanza se recordó a los presentes que nuestra tarea consiste en vivir y anunciar la voluntad de Dios, evitando interpretaciones aisladas. En este sentido, se animó a los aistentes a invitar a otros a acercarse a Cristo, contribuir activamente al cumplimiento de la misión de la Iglesia, fortalecer la unidad de la comunidad y buscar constantemente la Gracia de Dios.
Se enfatizó en la importancia de servir con un corazón sincero, movidos por el amor y no por intereses personales, practicando aquello que enseñamos y confiando en Cristo. Así como Ezequías pudo completar la misión que le fue encomendada, también confiamos en que Dios nos guiará para cumplir fielmente nuestra tarea.
Tras el Servicio Divino se celebró la reunión de ministerios del Distrito Sureste.
Durante este espacio se abordaron diferentes aspectos relacionados con el trabajo conjunto y las necesidades actuales del Distrito, fortaleciendo la coordinación, la colaboración y el espíritu de servicio.
Este encuentro concluyó con un compartido en un ambiente de alegría y fraternidad. Fue una oportunidad para estrechar vínculos, compartir experiencias y vivenciar la unidad de la fe, regresando cada uno a su hogar con renovadas fuerzas y con el firme deseo de servir a Dios, inspirados por la palabra recibida.