El pasado sábado 30 de septiembre, a las 17:00 horas, la Iglesia Nueva Apostólica de Sevilla vibró con una experiencia única. Un grupo del coro del Distrito Sur ofreció un conmovedor concierto de alabanzas y música, con la participación de órgano, saxofón y clarinete, marcando un hito en la comunidad.
La música es una parte fundamental de la Iglesia Nueva Apostólica, como lo expresa Salmos 89:1: «Las misericordias de Jehová cantaré perpetuamente; de generación en generación haré notoria tu fidelidad con mi boca», y este evento fue una prueba de ello.
El concierto inició con el cántico Cuán bella es Sion, interpretado por un pequeño grupo instrumental, y fue seguida por canciones como Padre amado, quiero me enseñes y Amor espléndido.
Las lecturas bíblicas del Catecismo se fusionaron armoniosamente con la música, creando un ambiente de reflexión profunda. Canciones como Cuántas horas hermosas y La certeza de la vida eterna resonaron con fuerza.
Esta tarde de lecturas y alabanzas buscó alegrar los corazones de los asistentes, quienes, tras 50 años de vida en la comunidad, disfrutaron por primera vez de un recital de coro.
La velada culminó con un momento de comunión entre los asistentes, compartiendo un tentempié. Fue una experiencia única que fortaleció los lazos espirituales de la comunidad.