«Quítate tus zapatos ya, el lugar donde estás, es santo». Con este cántico el coro preparaba el servir del Apóstol Rolf Camenzind en la comunidad de Madrid el domingo 31 de julio. «A veces es bueno que se nos recuerde, que el lugar donde nos encontramos en este momento es santo», comenzó el Apóstol. «La santidad no tiene que ver con las características físicas del lugar, sino con la presencia de Dios», prosiguió.
El texto bíblico que sirvió como base del Servicio Divino fue Salmos 115: 2 y 3: «¿Por qué han de decir las gentes: Dónde está ahora su Dios? Nuestro Dios está en los cielos; Todo lo que quiso ha hecho». A menudo se nos hace esta pregunta: «¿Dónde está tu Dios?», sobre todo cuando no pasamos por nuestro mejor momento. Incluso en la Biblia está escrito que parecía que a los impíos no les faltaba de nada, mientras que los creyentes tuvieron que vivir de todo.
El Apóstol aclaró que, aunque no podemos indicar un lugar visible donde se encuentra Dios, podemos decir que Dios vive dentro de nosotros y en nuestra fe.
También hay personas que “culpan” a Dios de los problemas mundanos. ¿Por qué Dios, por ejemplo, no actúa en caso de guerras? ¿Por qué no hace milagros? «Si realmente tenemos fe y si creemos que Dios es todopoderoso, es muy peligroso exigir que Dios intervenga», se explicó. «Dios obra en otro nivel que supera los tiempos y los conocimientos humanos».
Como consuelo para el sufrimiento por el que a veces pasamos los humanos, debemos acordarnos de Jesucristo. El Hijo de Dios, como ser humano, también tuvo que experimentar diferentes emociones, igual que nosotros. Podemos aprender de él.
Terminando su servir, el Apóstol hizo referencia al Diácono Esteban. Este varón de Dios pudo reconocer en el momento que le apedrearon que vio los cielos abiertos. ¡Lo importante es no perder de vista lo que nos depara el futuro!
Fueron llamados al altar dos Pastores, el primero, que más tarde sería puesto en descanso, aprovechó el momento de dar gracias, en primer lugar al Padre Celestial, a sus maestros y consiervos en Moldavia (su país de nacimiento), y también a los siervos y hermanos de Madrid y Tomelloso. El Pastor ha servido como ministerio desde el año 2005 en España, con una especial atención para los hermanos de habla rumana. «Dejemos nuestra vida en las manos de Dios», fue su último consejo como siervo en activo.
El otro Pastor apuntó algo interesante sobre los milagros. «Muchas veces buscamos milagros, y no nos damos cuenta de que vivimos cosas gracias al Espíritu Santo que son auténticos milagros. Dios siempre ayuda. Ser benditos es tener una estrecha relación con Dios».
El Apóstol no solo había venido a Madrid para servir a la comunidad, sino que también fueron sellados dos adultos y cuatro niños. Una gran alegría para toda la comunidad.
Después de la celebración de la Santa Cena, el Apóstol celebró la Santa Cena para los difuntos, siendo los representantes dos Pastores de la comunidad de Madrid.
Quedaba un acto más: el Pastor dirigente de la comunidad de Tomelloso fue colocado en descanso después de haber servido durante muchos años en Moldavia (como Anciano de Distrito), y en España (como Pastor). El Apóstol agradeció lo mucho que él y su esposa han significado para la obra de redención.
Después del Servicio Divino se mostró un video con algunas de las actividades realizadas por el Pastor.