La Confirmación es el acto de bendición por el cual los jóvenes cristianos se hacen cargo de las obligaciones que contrajeron por ellos sus padres en el Santo Bautismo con Agua y el Santo Sellamiento (ver Preguntas y Respuestas 663) De esta manera, en ese acto, los confirmantes se comprometen a ser fieles a Dios y confiesan su fe nuevo apostólica.
Este fue el paso y compromiso que dio un joven de la comunidad de Logroño el domingo 8 de mayo. Para este Servicio Divino especial, el Anciano de Distrito basó su prédica en la palabra bíblica de la carta que el Apóstol Mayor envía a los confirmantes. "En Dios haremos proezas, y él hollará a nuestros enemigos" (Samos 60:12). Con ello, resaltó la importancia que para la Iglesia de Cristo tiene este día. Cristo da la victoria a los que juntos luchan contra el mal.
Hoy los confirmantes eligen seguir a Cristo y luchar contra el mal, dijo el ministerio haciendo referencia al salmo. Esta decisión les da acceso a la bendición divina. Pero además, esto alegra a la comunidad, que les asegura su intercesión y apoyo.
Por supuesto, explicó el Dirigente de Distrito, cuando los confirmantes hagan el bien, no necesariamente cosecharán éxitos de inmediato. Pero la fidelidad a Cristo les garantiza la bendición, que se hará visible a su debido tiempo. Dios promete darles consejo y la fuerza que necesitan para librar esta batalla. Lo hará principalmente a través de los Servicios Divinos. Para disfrutar de todos los beneficios de Cristo, los creyentes deben reunirse en torno a Él.
La mejor manera de enfrentarse al mal es hacerlo juntos. Así, toda la comunidad es llamada a orar por los jóvenes cristianos, a alentarlos, a felicitarlos por el bien que hacen y animarlos en los momentos difíciles. Como miembros de la Iglesia con plenos derechos, los confirmantes son también llamados a contribuir a la unidad de sus hermanos en la fe. Pueden poner sus dones y su energía al servicio de los demás, pero no para colocarse en primer plano, sino para el bien de todos.
Permaneciendo juntos en Cristo, nuestros confirmantes pueden hacer lo que a primera vista parecería muy difícil: amar a Dios y al prójimo como Jesús espera que lo hagan. Es inevitable que a veces fallen, pero siempre podrán volver a levantarse. Se darán cuenta de que la alegría que proviene del trabajo que hacemos juntos depende más de la fortaleza de nuestra comunidad que de nuestras capacidades individuales o de los recursos de los que dispongamos.
Tras el Servicio Divino, se saludaron todos los asistentes con una sonrisa especial y se juntaron para una foto grupal, para hacer inolvidable este día